Final de medicina interna🥺✨🩺♥️
¡Holisss a todos, amiguis! 🎉✨
Acomódense con su cafecito o su bebida favorita porque hoy les traigo una entrada de blog súper especial, llena de nostalgia, alivio y muchísima felicidad. Hoy quiero contarles con lujo de detalles cómo viví mi último día en el servicio de Medicina Interna.

De verdad que parece mentira lo rápido que pasa el tiempo cuando estás inmerso entre guardias, evoluciones, revistas médicas y tanto aprendizaje, ¡pero oficialmente le dimos el cierre a esta gran etapa! 🩺❤️
Casualmente, mi último día cayó un día viernes, y si hay algo que nos caracteriza en la rutina hospitalaria es que los viernes se viste de gala académica: ¡es viernes de caso clínico!
La sesión de esa mañana estuvo dedicada a la Reumatología, una rama de la medicina que me parece absolutamente fascinante por la complejidad de sus diagnósticos y lo desafiante que resulta integrar cada signo y síntoma. El caso estuvo sencillamente excelente, muy dinámico, con un debate súper enriquecedor donde todos participamos y pudimos analizar el manejo clínico de una paciente de forma impecable.

Al finalizar la discusión académica, no podía dejar pasar la oportunidad de tomarme una foto con la Dra. Kalila Ella es una reumatóloga extraordinaria a la cual admiro con todo mi corazón, no solo por la inmensa preparación y profesionalismo que demuestra en cada consulta, sino también por la paciencia y el cariño con el que nos enseña a los internos. Tener docentes así en el camino hace que todo el esfuerzo valga la pena, así que inmortalizar ese momento a su lado fue súper especial para mí.
El momento de la verdad: ¡El examen final!
Luego de terminar la sesión clínica y despedirnos de la parte académica matutina, llegó el momento que a todos nos tenía con el corazón en la boca: el examen final de la materia.
Tener que presentar una evaluación tan importante el mismo día que te despides de la rotación le suma una cuota extra de adrenalina al ambiente. Nos reunimos todos los compañeros con nuestras batas blancas impecables, repasando mentalmente los últimos detalles y dándonos ánimos mutuamente. Afortunadamente, todo el estudio, las noches en vela leyendo y la práctica diaria en los pasillos del hospital dieron sus frutos: ¡salí súper bien! 🎉
El alivio que se siente cuando entregas el examen y sabes que lo lograste, que diste lo mejor de ti y que las notas acompañan todo tu esfuerzo, es una sensación indescriptible. De verdad que la sonrisa no me cabía en el rostro.

Al salir del hospital con esa carga enorme de presión fuera de los hombros, hicimos la pausa obligatoria. Nos tomamos fotos grupales en los pasillos con los compañeros y el equipo que nos acompañó durante tantas semanas, abrazándonos y felicitándonos por haber superado juntos esta prueba.
Pero, sin duda, el hito del día fue pararme justo en la entrada principal del hospital para tomarme la foto oficial de cierre. Mirar hacia atrás, ver la fachada del edificio que fue mi segundo hogar (¡y a veces el primero!) durante toda esta rotación, y posar con mi bata blanca sonriendo a plenitud... fue un momento súper emotivo. Esa foto no es solo una imagen para el recuerdo; es el símbolo perfecto de haber cerrado con éxito una de las rotaciones más exigentes, intensas y formativas de todo mi internado de pregrado.
Y como toda gran victoria académica merece ser celebrada como Dios manda, el plan post-hospitalario no podía faltar.
Al salir, acompañé a mi amiga Ariana a echar gasolina en el carro para dejar todo listo. Mientras íbamos rodando por la ciudad, comentando entre risas las anécdotas de la mañana y descargando toda la tensión del examen, nos dio ese hambre voraz que solo da después de salir del hospital. Así que dijimos: "¡Nos lo merecemos!" y pasamos haciendo una parada técnica obligatoria por unos gloriosos pastelitos maracuchos.

No se imaginan lo sabrosos que estaban. Ahí en el carro, con la bolsa de papel llena de pastelitos bien crujientes, su respetiva salsita verde y la mejor compañía, nos pusimos a comer felices de la vida. Es increíble cómo los momentos más sencillos como comerte un pastelito frito en el carro después de aprobar tu examen final🤩se convierten en las mejores celebraciones del mundo. 🚗🥟✨

Medicina Interna fue una rotación exigente, retadora y llena de aprendizajes que me hicieron crecer muchísimo no solo como futura médica, sino también como persona. Me llevo recuerdos hermosos, maestros admirables, amigos entrañables y la certeza de que estamos cada vez más cerca de cumplir este gran sueño♥️✨🩺
Saludos y bendiciones para todos💗💗💗

Felicidades por cumplir esta etapa de su carrera profesional con éxito, seguro vendrán nuevos retos y responsabilidades que le servirá para afianzar los conocimientos y perfeccionar su desempeño en la medicina que le permitan avanzar y alcanzar las metas propuestas en esta importante labor.
Saludos y mucho éxito.