The diary game, 01/11/2026. Entre el aroma del pan recién horneado, la lluvia y los pequeños afanes del hogar.
🌺Querido diario.🌺🌺
Hoy mi día inició a las 7 a. m; al levantarme le doy gracias a Dios por este día. Me cepillo los dientes, acomodo mi cuarto, salí. Llegó Luis a hornear el pan; hoy hicieron pan en la madrugada porque tenían pedidos para el mediodía. El clima amaneció muy bueno, el sol ya estaba asomándose; hoy no agarré para que Mariana porque salió para la iglesia.
Me quedé sentada conversando con Luis, esperando un pancito, jejeje. Me gustan calentitos con mantequilla, pero hoy se antojó a meter los dulces primero, y el dulce no me gusta mucho. Me envió la vecina Lisandra, que tenía tiempo; no compartía un cafecito con ella, ya que se la pasa trabajando y llega muy tarde. Hoy tenía libre y me envió un mensaje de que ella estaba en su casa.
El olor a pan estaba concentrado por todos el barrio. Ya Luis tenía panes adelantado y tenía Anthony ayudándolo a empacar porque tenía muchos pedidos y tenía que entregarlos antes del mediodía, así que entré yo también porque Anthony no iba a poder solo. Luis aprovechó para ir entregando lo que ya se iban empacando, pero antes monte el agua para la pasta
Hice la pasta pasta con queso, mantequilla y mayonesa, pero me senté a comer antes de que la pasta se enfriara, porque después no me la como, y se me olvidó la foto. Le dimos gracias a Dios por los alimentos.
El ambiente se sentía muy triste y solitario, y lo que hice fue encerrarme, a ver la tele; no me quedé dormida, sino hasta las 4 p. m. Dormí un rato y al levantarme me levanté peor, con más pereza y de mal humor. Me di un baño y me pasó un poco la amargura; me tomé la pastilla.
Comenzó a hacer una brisa algo fuerte, y se estaba formando el tiempo. Luego me puse a recoger un poco en el fondo; lo veía muy desordenado, no me gusta ver tanto, peroles agrupados, y comencé a votar lo que no servía y acomodar las herramientas de los muchachos. No se la saqué porque después no me vienen a trabajar más, jejeje.
Al rato se desató un hermoso palo de agua, y puse a llenar el tanque, y se llenó rápido. Comencé a lavar el piso, lavar los baldes y el baño de afuera, aproveché bien el agua; luego que escapó, envié para la tienda, hice unas arepas temprano, mi teléfono se me había apagado, y cuando lo puse a cargar, se nos fue la luz. Me di un baño, listas las arepas, comimos y nos encerramos; la noche estaba fresca.






