Dios quiere que seamos más empáticos. Terremotos y deslaves...
Las catástrofes que están sucediendo últimamente me han llevado en pensar en lo que estoy haciendo mal, esa serie de acontecimientos que se han llevado cabo uno tras otro para mí no es casualidad, definitivamente Dios tiene que ver con esto; lo que sucedió en Venezuela, Colombia y ahora Nepal, que es el fenómeno que más me ha impactado, por alguna u otra razón se están suscitando para que nosotros despertemos...
Dios quiere que lo busquemos y que seamos más empático con el prójimo... A veces nos centramos tanto en nosotros mismos que nos olvidamos de quienes están a nuestro alrededor, nos olvidamos de las personas que están pasando necesidades. Hay quienes se olvidan de quien nos creo, solo se acuerdan de Dios cuando las situaciones están difíciles...
Debo confesar que no he actuado misericordiosamente con el prójimo como lo dice la Biblia, me centro tanto en mis limitaciones y en lo que me falta que hace que yo no voltee a ver lo que le hace falta al otro; y creo que este es el mal de la mayoría de todos nosotros, muchas mentes pensando de esta manera ocasiona una apatía social que a Dios no le gusta para nada...
Es muy triste ver que alguien pasé al lado de una persona necesitada y no se interese en ver lo que le hace falta, me ha pasado que he estado cerca de personas que se ven mal y yo misma no me acerco a ellos sólo por la excusa de que no tengo dinero en mano para ayudarles, pero no necesariamente le puede hacer falta dinero, a lo mejor le hace falta algo que podamos tener en casa, o sólo le hace falta una palabra de aliento que muy fácil puede levantarle el ánimo a cualquiera...
No digo que debemos hacer las cosas para que Dios piense que somos buenos, Dios conoce nuestros corazones... Digo que debemos ser más empáticos, pero para esto necesitamos mucho de la obra de Dios en nuestros corazones... Y lamentablemente mucho de estas cosas que han acontecido últimamente es para acercarnos más a esa empatía que necesitamos...
Oro mucho para que Dios me de empatía sin necesidad de pasar por dichas catástrofes, pero sé que Dios tiene sus medios... Aunque si tenemos ya esa conciencia de lo que está mal no estamos tan lejos de un corazón empático, sólo nos falta tomar acción y no ver las limitaciones, sino ver lo que tenemos para dar...
Con respecto a las catástrofes, solo nos queda buscar de Dios y entregarnos a sus designios; y que Dios tenga misericordia de nosotros y que se haga su santa voluntad...



