"Y de repente ...¿Donde está la harina".
Estaba en una fiesta con mis amigos, todo iba normal. Recibí un mensaje de mi mamá a las 3:30 AM, lo raro es que ella nunca está despierta a esa hora.

Con tembleque en las manos y la vista nublada, desbloqueé el teléfono esperando impaciente la sentencia definitiva. Imaginé mensajes como:”Te estoy esperando en la sala”, “Sé dónde estás” o el temido clásico “Hablamos cuando llegues”. Sin embargo, decía textualmente:
“¿Dónde dejamos guardada la harina para las arepas de mañana? Me desperté con ganas de cocinar y no la consigo.”
Emané en un resuello mucho aire que ni sabía que tenía retenido en el pecho. El alma me volvió al cuerpo, mis amigos me miraban preocupados, persuadidos que me acababan de desheredar. Les mostré la pantalla con una carcajada de alivio y respondí inmediatamente el mensaje para evitar que su búsqueda gastronómica nocturna terminara en un registro ocular de mi cuarto. La fiesta continuó, pero con la lección bien aprendida: el mayor peligro de una madrugada de evasión no es que se vaya la electricidad y quedarse sin música, sino el hambre inesperada de una madre insomne.

Absolutamente delicioso. Qué historia tan bien hilada con su toque de suspenso y con un final inesperado y espectacular.
Me encantó leerte, como siempre. Abrazos!
Muchas gracias amiga, sabes es un hecho de la vida real que me contó una alumna, solo le puse letras y ella palabras...un abrazo.
Las madres insomnes, hambrientas y con teléfonos son únicas jajaja
Jajaja. Un post con moraleja incluida, jajaja. Menos mal que la señora escribió un mensaje y no fue a tocar la puerta del cuarto de su hija, porque sino le esperaba un "arepazo de cachetadas", jajaja.
Jajaja...un abrazo enorme hermana.
Querida amiga, me encantó
El manejo que vas haciendo de las emociones es fantástico. Nos vas envolviendo con suspenso que raya el terror y luego sorprendes con esa frase de la harina.
Igualmente queda muy bien lograda la historia, que solo ocurre en la mente del protagonista.
Excelente trabajo.
Mil gracias...un abrazo fraterno.