Qué hermosa tu historia, va entre la cruda realidad de quien no posee casi nada, aquellos que disfrutan de bienes materiales a su antojo, y todo eso enmarcado en la entereza de quien, aún con precariedad, sabe asumir su vida con dignidad. Me conmovió tu narración. Éxitos.
Muchas gracias, amiga.
Es una historia quizás un poco dura, triste; porque el hombre se encuentra en una situación muy difícil, mientras observa como otras personas viven entre el lujo, la opulencia y buenas comidas.
Quiere estar ahí, quiere ser uno de ellos, espera ser uno de ellos en algún momento, aunque aún no sabe cómo hacerlo, como llegar hasta allá.
Mientras tanto le gusta mirar esas vidas, perderse entre las risas y los exquisitos olores. Pensando en que en algún momento él podrá estar sentado allí, entre los ricos.
Saludos, amiga. Bendiciones para usted.