Lo que aprendí al ver la foto DDH_4408 es cómo la 5D Mark III resalta la textura del empedrado bajo la luz del atardecer. La vida me enseñó que usar el 16‑35 mm f/2.8 en esas callecitas estrechas marca la diferencia sin vueltas.
Lo que aprendí al ver la foto DDH_4408 es cómo la 5D Mark III resalta la textura del empedrado bajo la luz del atardecer. La vida me enseñó que usar el 16‑35 mm f/2.8 en esas callecitas estrechas marca la diferencia sin vueltas.