Devoción, tradición, amor maternal, fe, Señor de los Milagros y vida de la Virgen María...
ESP:
Desde una lectura bíblica y más particularmente quiero hacerles llegar la lectura de la que siempre me ha gustado: de San Juan Evangelista que es simbolizado por el águila, es aquel cuyo vuelo va por las alturas, porque desde las primeras palabras de su Evangelio se eleva a la más sublime contemplación: "Al principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios" (Jn 1, 1).
Y poder hacer una relación que en este último tiempo me va gustando y agradando más y con mayor énfasis, el cuidado, el cariño y la enseñanza de los alumnos y de entre ellos de los más pequeños...
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos: (Mc 10, 13-16)
- “Le presentaban unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñían.
- Mas Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios.
- Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él.»
- Y abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos.
Qué hermosas son las manos, y el espíritu de las que llevan cuidado, afecto pero sobre todo guía: muchos de los que estuvimos a la esucha y la educación de los hermanos Maristas, cuya luz pedagógica y educadora siempre fueron las enseñanzas del Padre. Marcelino Champagnat Chirat; "para educar a un niño, hay que amarle..."
Nunca mejor expresada en las enseñanzas que también el Apóstol amado que recostó su pecho sobre el maestro y que cuidó a La Santísima Virgen María a lo largo de su Vida en la Tierra. Ha denostado el cuidado y la prevención de Jesús para cuando deje este mundo, pero ello se puede dar solamente en la dimensión del respeto y la búsqueda de no permitirnos dañar, siendo las más bellas cosas, ellas (las manos que se dan en amor, afecto, trato cordial y solidario) que nos trajeron y cargaron cuando niños, siendo el símbolo más hermoso de tantas cosas y fórmulas posibles e inimaginables: no solo hoy, sino siempre: ya van más despacio, disculpen la imagen borrosa del recuerdo que evocamos todos en los momentos más poderosos y los que nunca podrá borrarse de la memoria, seamos quienes seamos y estemos donde estemos.
Nuestras madres que son esas mujeres que como toda fémina es especial, pero son únicas e irremplazables por tantos motivos que nadie necesita mencionarlos, porque son cosas que nacen y están en la memoria con formas naturales y dejando caer nuestras experiencias más comunes y humanas.
El concepto de madre es uno del que no importa quién seas, todos lo tenemos entre los más sargados y especiales, hoy que celebramos el día del Niño, y que vivimos en un mundo cambiante diariamente, dónde lo mejor de tantas críticas que recuerdo, oigo, y hago sobre estos tiempos es que nos podemos jactar de no limitarnos al simple “madre biológica”, porque también hay muchas maternidades y fórmulas donde este poderosísimo rasgo femenino, e intrínseco a toda mujer queriendo o no, su feminidad según su naturaleza propia y general, comparte lo que todos oímos desde las más primitivas hasta las más elaboradas fórmulas de teísmos y religiones; la transmisión particularísima de vida en este mundo.
De ahí que en muchos casos sea inexpropiable esa capacidad maternal de lo femenino, que de lo masculino. No importa ni podría importar jamás cuánto quisiera argumentarse y cansarse, ese peso caería si buscamos superarnos dentro de nuestros propios límites.
Y aspiramos a aglutinar más que meros intereses particulares. Los padres nos han permitido darles ese sentido a todos nosotros; y nuestros padres sean o no solamente progenitores, ya que hemos colaborado de tantas formas posible en los niños.
Felicito a tantos niños y lo que hay en todos de infantiles en las dimensiones más variadas siendo las reservas de las mejores cuotas de esperanza que hay en esta vida extenuante pero riquísima y fértil.
Tratemos de recuperarnos infantiles, pero superando lo que el curioso y lúdico niño posee que es menguado en aspectos de adultes, pero nunca se mantienen en la inmadurez más alejada de postura negativa.
Niño que celebras y cantas, nunca te apartes de esos bellísimos cantares que nos iluminas y llenas a toda alma, que curas y mejoras los ánimos, que no sabe de más que amar sin medida, confiar lo más que pueda y no temerle porque muchas veces aprendemos cosas que jamás deberían haber estado en esta Tierra, pero que nos permitimos pasar con ese recordatorio de lo que hemos dejado hasta ahora.
Por eso y tantas cosas más sea en este día especial donde quise recordar los pequeños fragmentos fractales de cuando fui Niño como todos los somos y mantendremos algo de ello.
En las fotos aparecen lo que fuimos y no somos; para ver y estar en lo que nos volvimos, buscando predecir a lo que seremos como los demás que amamos: mis hermanos y primos en algún lugar de mi querido Hogar (la suma de espacios vitales).
Una niñez feliz con muchos recuerdos, a pesar de las carencias económicas, porque la felicidad jamás será comprada con dinero, aunque falte el calor de las velas y las charlas con los seres amados vale mucho, tanto que nadie le puede dar algún valor.
Son el amor y el esfuerzo brindado por mi madre principalmente que me permitieron desarrollarme en un ambiente con mucho amor, pero para ser sinceros fueron muchas “madres”, y los que conocemos de las pequeñas vidas hay todo un aspecto que nunca se publicará que permanecerá en los eventos guardados del corazón y sus memorias imborrables pero indescriptibles.
Por ello es por lo que me permitieron en el futuro alcanzar varias metas. O para ser sincero todas, ya que una de ellas fue el ingresar a una universidad nacional y a algunas particulares, siendo de las mejores del país, quizás una de las mejores UNMSM y la PUCP, lo cierto es que Todo Niño debe permitírsele construir el ser feliz, buscarle las risas, al jugar y el de exigir soñar como estoy seguro de que alcanzarán muchas metas tal como algún día nos tocó vivir con nuestros demás celebrados este día.
¡¡¡ FELIZ DÍA PEQUEÑOS !!!
En este mes morado, recordando también las pasadas festividades de la juventud, y de San Francisco de Asís.
Que cuidó y abrigó a toda la creación con preferencial a los hermanos animales y a la hermana Naturaleza.
Y en nuestra Lima que venimos viviendo la cuaresma peruana o limeña en la figura del Señor de los Milagros...
Donde desde muy niños la fe del pueblo, la fe de los esclavos que pintaron este cuadro, y que ha superado las fronteras del país...
Es muestra de fervor, que no se puede describir en las palabras que alguien pueda tomarse...
Feliz mes morado... Mes de tradición...




