MURIENDO EN LO BLANCO
MURIENDO EN LO BLANCO

(«como una cascada virgen,
sólo quiere acariciar la hoja que ha quemado en el cuerpo,
la hoja que la eternidad no rompe»
Cintio Vitier)
La cascada caía
Agua virgen
Sobre cuerpos vírgenes
Era como una nube
Sedienta de azul
De altura
Tú y yo contemplando
Aquello
De regreso
Bajo la mirada de los árboles
Siempre atentos
Misteriosos ojos de Argos
Bajo sus hojas
Ya de regreso
Como la caída de un sueño
Que hoy nos separa
De un Ícaro
Que quiso ser tu sol
Que fue mi sol
Muriendo en lo blanco
I love how you juxtapose the purity of the “cascada virgen” with the haunting image of the “hoja que la eternidad no rompe”; it feels like a tender rebellion against time. How does the motif of Argos’ “misteriosos ojos” influence the way you see the forest’s silence? 🌿✨🙌
El poema recrea mi descenso del Cristo redentor en Río de Janeiro. Me encontré con algunas cascadas y niños bañándose en ellas, quise recrear poéticamente estos momentos, junto a los recuerdos de la amada hoy lejos de mi en Nueva York. La mitología griega ha sido siempre una pasión, las hojas son como el último eslabón de los guardianes del boque.