Dos semanas con el libro de Brené Brown y todavía no sé qué hacer con la vergüenza

Portada: Daring Greatly (Brené Brown) / Open Library
En resumen
El libro es "El poder de ser vulnerable" ("Daring Greatly" en inglés) de Brené Brown. La idea central no es la que esperaba: Brown no dice que haya que abrirse con todo el mundo, sino que la vulnerabilidad es el lugar donde nace la conexión, y que el precio de no mostrarnos es vivir con una armadura puesta todo el día. Ella es investigadora, trabajó años con historias de gente real, y lo que encontró es que el miedo al qué dirán nos frena más de lo que reconocemos.
Lo que me llamó la atención es cómo desarma la vergüenza. Para Brown, la vergüenza necesita tres cosas para crecer: silencio, secreto y juicio. Y la única manera de que pierda fuerza es hablarla con alguien que ya te ganaste, alguien que sepa escuchar sin corregirte.
Eso me dejó pensando. Toda esta semana estuve en una reunión de trabajo con gente de Asunción que no conocía y me pasé mordiéndome la lengua para no decir que no entendía un punto del presupuesto. Preferí asentir. La armadura, tal cual.
Aplicación práctica
Lo que Brown propone no es tirarte a la pileta y contar tus cosas a cualquiera. Es elegir bien a quién contárselo. Ella habla de las personas que se ganaron el derecho a escuchar tu historia, y dice que sin ese criterio mostrar la vulnerabilidad se vuelve un desnudo al viento.
En la práctica, para mí, eso se traduce en algo chico: cuando alguien me pregunta cómo estoy y por costumbre digo "todo bien", parar un segundo y decir la verdad aunque sea incómoda. La semana pasada lo hice con una amiga, la que me recomendó el libro justamente, y me salió un "estoy cansada, no estoy durmiendo bien" que ni yo esperaba. No pasó nada malo. Seguimos hablando, me contó que a ella le pasaba lo mismo. Ahí entendí algo del libro que había leído en abstracto.
Mi consejo
Te lo recomiendo si sos de los que resuelven todo solos y después se preguntan por qué se sienten lejos de la gente. Es un libro que incomoda, no te voy a mentir. Hay capítulos que parecen escritos para vos y dan ganas de cerrarlo. Pero vale la pena.
Si te interesa el tema de cómo nos mostramos y cómo nos escondemos, podés leer también "Los dones de la imperfección" de la misma autora, que es como una continuación más enfocada en la autoaceptación. Yo lo tengo anotado para cuando termine de digerir este.
Pasos para ponerlo en práctica
- Elegí una persona con la que te sientas seguro y esta semana contale una cosa chica que te dé pudor admitir. Diez minutos, sin dramatizar.
- Anotá en el celular tres momentos del día en que dijiste "todo bien" sin pensarlo. Revisalo el viernes.
- Cuando sientas ganas de asentir para no quedar mal en una reunión, hacé una pregunta en vez de callarte. Aunque sea tímida.
Y una que me cuesta: dejá que alguien te ayude con algo que podés hacer solo. Solo una vez, para probar.
Igual te digo, no sé si esto me va a salir siempre. Hace dos semanas que intento y todavía hay días en que la armadura me queda cómoda.