El día que en la FITPAR me di cuenta de que el stand de Corrientes tenía más paraguayos que el nuestro

in #finanzas • 12 days ago

stand de la feria de turismo en el Centro de Convenciones de la Conmebol
Foto: Alejandro Botero / Pexels

Ayer pasé por la FITPAR, en el Centro de Convenciones de la Conmebol, más que nada para ver qué se movía. Entré sin expectativa, con la idea de sacar dos o tres fotos y volver a casa. Terminé quedándome casi dos horas, y no por lo que fui a buscar.

El pabellón estaba lleno. Y cuando digo lleno, digo gente haciendo fila para probar chipa en un stand de Entre Ríos. Eso me llamó la atención de entrada: la delegación argentina no vino a mirar, vino a vender. Vi a un tipo de Corrientes repartiendo folletos de los Esteros del Iberá como si estuviera regalando entradas para la final de la Libertadores. La cata de vinos mendocinos que armaron en el fondo tenía más cola que el café del bar de la esquina un lunes a las 7 de la mañana.

Y del lado paraguayo, ¿qué? Vi stands de Encarnación, de Ciudad del Este, del Chaco. Lindos, bien armados, con sus pantallas y sus folletos. Pero vacíos de gente. O casi. Había dos chicas de un stand chaqueño tomándose fotos entre ellas porque no tenían visitas. Me dio un poco de pena, te soy sincero.

Leí después en la organización que esta edición de la FITPAR (Feria Internacional de Turismo de Paraguay, para el que no ubica) va hasta el sábado en el Centro de Convenciones. Y el dato que me quedó dando vueltas es que la Universidad Americana presentó un análisis sobre los desafíos del turismo paraguayo. No lo escuché en vivo, pero me hubiera gustado: algo me dice que el diagnóstico pasa justo por esto que vi con mis propios ojos. Nos falta contar lo que tenemos, che. No alcanza con el stand y la gigantografía del Salto del Monday.

Mirá, yo no soy experto en marketing turístico ni nada parecido. Soy alguien que camina, mira y saca fotos. Pero hay algo que se ve a simple vista: el que viene de afuera sabe vender su casa; nosotros todavía estamos aprendiendo a mostrar la nuestra sin que parezca un trámite.

Si tenés pensado ir antes del sábado, te recomiendo dos cosas. Primero, andá temprano, tipo 10, cuando los pasillos todavía se caminan. Segundo, hablá con la gente de los stands; los que están parados ahí tienen historias buenísimas que no están en ningún folleto. Yo me quedé charlando veinte minutos con un señor de Villarrica que me contó de un camino de tierra que lleva a una capilla de 1800 y pico. Eso no estaba en ningún catálogo.

Igual te digo: salí con una sensación rara. Orgullo por lo que tenemos y un poco de impaciencia por lo que nos falta. La próxima FITPAR, ojalá, el stand más lleno sea el nuestro.