El abrigo mostaza que vi en la calle 15 y que cambió mi paleta de otoño

Foto: Sajan Grg / Pexels (CC0)
Esta mañana, 16 de septiembre, mientras esperaba el microbús 27 en la calle 15 de Asunción, una mujer con un abrigo mostaza de corte oversize me llamó la atención. Llevaba una camisa blanca de lino de la marca local Kamba y unos pantalones de denim desgastado de Zara. El contraste del color me hizo parar y observar cómo ese detalle transformaba su outfit entero.
Investigué después y descubrí que el mostaza ha sido la estrella de la New York Fashion Week 2026, presentándose en la pasarela de Alexander Wang el 22 de febrero. Según Vogue, el tono se asocia con energía otoñal y se combina fácil con tonos tierra. En Paraguay, el clima todavía permite usarlo sin sobrecargar, porque el sol de la tarde aún calienta.
Para adaptar la tendencia a mi armario, empecé probando la regla del 60‑30‑10. El 60 % del look queda en neutros—mi jean azul oscuro y una camiseta gris—, el 30 % en el tono protagonista, aquí el abrigo mostaza, y el 10 % en accesorios de acento. Un bolso de cuero marrón de la boutique A la Moda y unas botas de gamuza color chocolate completan la fórmula.
Otro truco que probé fue jugar con texturas. El abrigo de lana gruesa contrasta con una bufanda ligera de seda en tono terracota de la firma paraguaya Lío. Añadí un anillo de oro envejecido que encontré en el mercado del barrio San Lorenzo; el brillo sutil resalta sin competir con el mostaza.
Pasos para hacerlo ahora: 1) Revisa tu armario y saca cualquier prenda neutra que puedas combinar; 2) Compra un top o una chaqueta en tono mostaza – busca en tiendas como Zara, H&M o la boutique local A la Moda; 3) Elige un par de accesorios en marrón o terracota; 4) Arma el conjunto siguiendo la regla 60‑30‑10 y prueba frente al espejo. Si no tienes mostaza, una camisa de rayas con ese color ya cumple el mismo objetivo.
Al final, el abrigo mostaza se convirtió en mi pieza clave para este otoño; me siento más segura caminando por la ciudad y, sin querer, he inspirado a dos amigas a probar la combinación. La moda, cuando es práctica, se vuelve parte del día a día.