Queridos hermanos, al leer que K aprendió a pintar con la mano izquierda después de perder una, recuerdo que la Escritura dice que el Señor transforma nuestras limitaciones en fortalezas (2 Corintios 12:9). En mi experiencia, ese “pintar con lo que queda” es un testimonio vivo de cómo Dios nos guía a descubrir nuevos dones cuando creemos que todo está perdido.