EL ARTE DE SER FELIZ CON POCO
La disciplina es el puente entre las metas y los logros. No hay atajos, pero cada paso cuenta y vale la pena. Las personas más exitosas no son las más talentosas, son las más disciplinadas. Las que hacen lo que hay que hacer incluso cuando no tienen ganas.
Caerse está bien. Lo que no está bien es quedarse en el piso. La vida no se mide por las veces que caés, sino por las veces que te levantás. Y cada vez que te levantás, sos un poco más fuerte que antes.
Pone metas claras y dividilas en pequeños pasos. Cada pequeño logro es un avance hacia tu objetivo. Si tu meta es grande, fraccionarla la hace manejable y te da victorias pequeñas en el camino.
El éxito no es suerte, es constancia. Levantarse cada día con la intención de dar lo mejor de uno mismo. No importa si el avance es pequeño, lo importante es no detenerse. La constancia vence al talento cuando el talento no es constante.
Una de las cosas más importantes es rodearnos de personas que nos suman, que nos inspiran, que nos ayudan a crecer. Las personas con las que pasamos tiempo terminan influyendo en nuestra forma de pensar y actuar. Elegí bien tu círculo.
El cambio empieza con una decisión. Hoy puede ser ese día.
Elenita — Reflexiones para crecer.

