Cómo la nueva ola coreana está cambiando el panorama cultural en Asunción

in #spanish2 days ago

Vibrant Day of the Dead makeup and costumes in Merida, Yucatan, Mexico during a cultural parade.
Foto: Alan Morales / Pexels (CC0)

Ayer, al cruzar la avenida Eusebio Ayala, me detuve frente a un enorme cartel de BTS que anunciaba el concierto de la gira "Seoul Wave" en el Gran Salón del Paraguay. No había visto nada semejante en la ciudad hace menos de un año y, sin darme cuenta, el sonido del K‑pop se había convertido en parte del ruido cotidiano de Asunción.

El viernes 22 de agosto, la Embajada de Corea organizó en el Hotel Guaraní un pequeño acto de presentación de sus nuevos promotores de la cultura coreana. Entre los convocados estaban Kim Min‑ju, profesora de lengua coreana en la Universidad Nacional de Asunción, y Lee Jae‑hyun, responsable del centro de intercambio cultural en Ciudad del Este. El programa incluyó una breve charla sobre la historia de la diplomacia cultural entre ambos países y una demostración de taekwondo que dejó a varios asistentes boquiabiertos.

Según datos oficiales publicados en el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea, ahora existen 12 cursos de idioma coreano en Paraguay, cifra que supera los 4 que había en 2015. La misma fuente indica que la población coreana residente en el país alcanzó los 1.200 individuos en el último censo de 2023, y que el número de establecimientos gastronómicos con menú coreano creció a 28 restaurantes en Asunción, frente a apenas 9 hace una década. El informe también señala que la audiencia de programas de televisión coreanos en la señal local TV Norte subió un 34 % durante el último semestre.

Este crecimiento no es meramente cuantitativo; se refleja en la forma en que la cultura paraguaya incorpora elementos coreanos. Hace dos semanas, el Centro Cultural del Paraguay organizó una exposición titulada "Guaraní × Han‑bok", donde artesanos locales presentaron textiles inspirados en la vestimenta tradicional coreana. En el barrio Villa Morra, el restaurante Han Guk BBQ empezó a ofrecer kimchi preparado con verduras locales, una fusión que ha generado tanto elogios como críticas de puristas gastronómicos. Personalmente, creo que la presencia coreana está ampliando el abanico de experiencias culturales sin desplazar nuestras raíces; más bien, crea un espacio de diálogo que enriquece a ambos lados.

"Nuestro objetivo es construir puentes, no muros", afirmó Kim Min‑ju durante su intervención. Esa frase me quedó resonando mientras caminaba de regreso a mi oficina, pensando en cómo la política cultural coreana, impulsada por la estrategia "K‑Culture 2025", está tomando forma en nuestra cotidianidad.

En mi opinión, la clave está en equilibrar la adopción de tendencias externas con la valoración de lo autóctono. La ola coreana nos brinda herramientas para diversificar la oferta cultural, pero es responsabilidad de los gestores locales asegurar que la identidad paraguaya siga siendo el eje central de cualquier proyecto. Si seguimos apoyando iniciativas como los cursos de idioma o los intercambios artísticos, quizás logremos un escenario donde la cultura paraguaya y la coreana se nutran mutuamente sin perder su esencia.