Un patinador colombiano me hizo abrir la calculadora a las 2 de la mañana

Foto: George Pak / Pexels (CC0)
Son las 2:15 de la mañana acá en Asunción, con el mate frío al lado y un post de Instagram abierto que no puedo cerrar. Una pareja colombiana está armando un viaje de Cartagena a Uruguay... en patines. Leí la nota en Google News y me quedé pegado. No por los patines en sí (aunque ojo, respeto absoluto), sino por la idea de ruta que plantean. Van a cruzar el continente con 300 dólares al mes. Cada uno.
Y ahí me puse a sacar cuentas. Porque 300 al mes son 10 dólares por día. Diez. Yo con 15 diarios sufrí en Bolivia hace un par de años, y eso que dormía en hostales de 3 dólares y comía en mercados. Así que me costó creerles, te soy sincero. Hasta que leí que planean dormir en casas de gente que va apareciendo, con la lógica de "si te movés despacio, la ruta te alimenta". Suena lindo y suena a chamuyo, pero mirá que hay algo cierto ahí.
Hay un dato que me voló la cabeza leyendo un rato más: los meses más económicos para mochilear por Latinoamérica son marzo y abril. Lo venía viendo en cada viaje que hice pero nunca le puse número. En marzo los albergues rinden 20% más baratos que en enero en la mayoría de los destinos del sur. Y conocerlo antes me hubiera ahorrado unos cuantos reales, la verdad.
Igual, hay otra cosa de esta pareja que no me cierra del todo. Los patines. No sé cómo van a subir un altiplano con ruedas. Capaz que yo estoy viejo y la juventud ahora va sobre ruedas, qué sé yo.
Entonces dejando los patines de lado, me puse a pensar qué haría yo con 10 dólares al día si arrancara mañana un viaje largo. Y esto es lo que me sale, concreto: elegí dos países por tramo y no trepés más de cinco destinos. Los saltos largos te comen el presupuesto. Caminá distancias que en bus cuestan 8 dólares, porque esos 8 son tu cama de mañana. Y anotá todo en un cuaderno chico, no en el teléfono: escribir a mano te hace más honesto con lo que gastás. Yo lo empecé a hacer en Villazón y me duró plata que no te imaginás.
La ruta Cartagena-Uruguay de estos dos, si la cumplen, va a ser la mejor historia de viaje del año. Capaz me equivoco y terminan subiendo el Aconcagua con las ruedas puestas. Pero la idea de fondo me la llevo igual: si vas lento, la ruta te va pagando.